Crítica constructiva
No voy a ir de guay, se lo aseguro. A nadie le gusta que le insulten o que menosprecien su trabajo. Eso está claro. Pero es verdad que, a veces, en esto de los blogs, la parroquia es tan fiel que aunque el bebé sea feo y peludo como un mono (y créanme que hay de estos) no pueden dejar de exclamar "qué mono!","qué rico!" o, directamente "es taaaan guapoo!".
Les diego esto porque ahí fuera, donde están ustedes, en el mundo real ese en el que viven, el idiota de mi alter ego ha dicho alguna vez que le gustaría leer aquí algún comentario crítico, alguna frase del tipo "¿y esto, doctor, es lo único que se le ocurre?" o algo así.
Eso sí, el muy cretino, cuando alguien les dice que una entrada no le ha gustado, se defiende cual gato panza arriba con mamonadas como que no escribe para que le guste a todos sus lectores o que a veces incluso escribe entradas dirigidas a una o dos personas únicamente. Será iluso! como si el que escribiese fuese él. Ya se me coló aquí una vez y, desde entonces, vigilo la consulta con cien ojos para evitar que se repita (por cierto, chaval, una cosa te digo: los pacientes son MÍOS, que para eso el doctor soy yo. Y punto en boca, hombre ya!).
Viene esto a cuento porque resulta que ayer casi lo consigue. Conseguir un comentario crítico, me refiero. O a lo mejor lo consiguió pero el caso es que no lo entendí. No sé a qué se refería el amable lector que dejó escrito lo siguiente:
"Hagánme caso, vayan a Praga dice... lo que hay que leer".
No sé si se refiere a la idiotez que sería (soy consciente de ello) el no recomendar ir a praga o precisamente lo contrario, que es una idiotez (por obvio) pedir a la gente que vaya. No es mi intención pedirle explicaciones a nadie, antes al contrario. Únicamente pedirles, en nombre de mi otro yo, que si quieren de criticá pues que critiquen.
Ya les digo, yo no estoy de acuerdo con él pero como no deja de ser mi primer y más fiel parroquiano pues aquí les dejo esa tontería que dice. Eso sí. Critíquenle a él, por favor, para que sepa lo que es bueno.
¡Ale, se abre la veda!
Les diego esto porque ahí fuera, donde están ustedes, en el mundo real ese en el que viven, el idiota de mi alter ego ha dicho alguna vez que le gustaría leer aquí algún comentario crítico, alguna frase del tipo "¿y esto, doctor, es lo único que se le ocurre?" o algo así.
Eso sí, el muy cretino, cuando alguien les dice que una entrada no le ha gustado, se defiende cual gato panza arriba con mamonadas como que no escribe para que le guste a todos sus lectores o que a veces incluso escribe entradas dirigidas a una o dos personas únicamente. Será iluso! como si el que escribiese fuese él. Ya se me coló aquí una vez y, desde entonces, vigilo la consulta con cien ojos para evitar que se repita (por cierto, chaval, una cosa te digo: los pacientes son MÍOS, que para eso el doctor soy yo. Y punto en boca, hombre ya!).
Viene esto a cuento porque resulta que ayer casi lo consigue. Conseguir un comentario crítico, me refiero. O a lo mejor lo consiguió pero el caso es que no lo entendí. No sé a qué se refería el amable lector que dejó escrito lo siguiente:
"Hagánme caso, vayan a Praga dice... lo que hay que leer".
No sé si se refiere a la idiotez que sería (soy consciente de ello) el no recomendar ir a praga o precisamente lo contrario, que es una idiotez (por obvio) pedir a la gente que vaya. No es mi intención pedirle explicaciones a nadie, antes al contrario. Únicamente pedirles, en nombre de mi otro yo, que si quieren de criticá pues que critiquen.
Ya les digo, yo no estoy de acuerdo con él pero como no deja de ser mi primer y más fiel parroquiano pues aquí les dejo esa tontería que dice. Eso sí. Critíquenle a él, por favor, para que sepa lo que es bueno.
¡Ale, se abre la veda!

