lunes, 20 de noviembre de 2006

calabazas



Calabaza,
se acaba un nuevo día y como todas las tardes quiero despedirme de tí.
Quiero despedirme y darte las gracias una vez más por seguir aquí con nosotros,
tú que podrías estar en la mesa de los ricos y de los poderosos,
has elegido el humilde bancal de un pobre viejo para dar ejemplo al mundo,
yo no puedo olvidar que en los momentos más difíciles de mi vida, cuando mi hermana se quedó preñada del negro o cuando me caparon el hurón a mala leche,
sólo tú prestabas oídos a mis quejas e iluminabas mi camino.
Calabaza,
yo te llevo en el corazón.

Para el gran kariano, habitante contingente de cochabamba, últimamente conocido como viracocha.

7 comentarios:

Gata Vagabunda dijo...

Por supuesto no me he enterado de nada.

(¿No habrá escrito el texto Pascual Duarte desde el más allá, eh?)

julio dijo...

Está claro que el premio a la regularidad no lo vas a ganar tú...

AlvaritoGafasDePasta dijo...

q fuerte es la telepatía...




VIRACOCHA, TODOS SOMOS NECESARIOS, PERO TU ERES CONTINGENTE!!!


y no estaba muerto no, no
y no estaba muerte no, no
y no estaba muerto no, no
que estaba en Cochabamba!!






saludos togados









AlvaritoGafasDePasta
lerele rele!!

pequeño viracocha dijo...

Muchas gracias hermano, me he emocionado y todo. Tragicomedia en estado puro.
Aquí sería: zapallo, yo te llevo en el corazón.
Muchos besos

La Lol dijo...

Vengo de ver a Calderón. Me ha parecido oír algo parecido en boca de Don Cipriano (premio!)

Dr. Malcolm dijo...

en realidad es de Amanece que no es poco, el clásico entre los clásicos. Gata, ya está ud. viéndola...

Sr. GafasDePasta, grande su rumba boliviano-lavapies-segoviana, leré lerele, leré leré

hermano viracocha, blog boliviano YA!

lol, qué tal ha ido ese calderón?

Gata Vagabunda dijo...

Anoto su sabia recomendación, estimado Doctor. ¡Es lo que tiene ser cinéfilo de pacotilla, jeje! tanto ver a Kim Ki Duk y luego una no se ha visto clásicos de nuestro cine como el del señor Cuerda... (que viene a ser algo así como haber ido a Japón y no conocer, por ejemplo, Madrid, como pueda ser mi caso).

Por cierto, tenía un amigo obsesionado con "Amanece que no es poco". Me contaba anécdotas de la peli cada dos por tres.