miércoles, 5 de abril de 2006

Hasta los huevos, estamos hasta los huevos


Hoy no he escrito porque ha sido el tercer día pésimo seguido en la oficina. Lo peor es que no se trata de trabajo. Sigo prácticamente de vacaciones. Es que tengo una boca que me pierde y, en el sitio donde estaba antes, tener opinión (estrictamente técnica, se comprende) era un valor. Aquí, el límite está en la opinión de los superiores. Y hay más jefes que indios. Les remito a dos pensamientos que situé por aquí cuando recién comenzaban los majaderos a modo de declaración de intenciones. Pues eso, que consejos vendo que para mi no tengo.
En fin, que no les digo esto para dar pena ni despertar conmiseración. Simplemente es que estoy hasta las pelotas. Menos mal que pasado mañana me voy 10 días de vacaciones.

6 comentarios:

Arancha prima dijo...

Sí, como decía tu abuelo, "está el mundo lleno de gente..." y coincide que una gran parte de la gente peor suele estar por encima de nosotros...Lo ideal, la verdad, es que fueras jefe tú. PEro es conveniente tener bien estudiada y comprendida la idiosincrasia del jefe de cada uno. Lo de hoy seguro que te ha servido para mucho más (si cabe!) que las citas de Gracian y Almazán. Un beso y felices vacances.

Dr. Malcolm dijo...

sí. "de mamarrachos!!" diría. Todavía sigo el método de ensayo y error para aprender (como los monos de la NASA) en lugar de la observación y deducción.
Grecia me espera!!!!

Antonio dijo...

¡Lo de los jefes...! mejor olvidarlo ante las buenas perspectivas; un poco de envidia (sana por supuesto) si que das (por lo de Grecia).¡Buen viaje y feliz estancia! Salud.

Julio dijo...

Venga, hombre, que te vas a Grecia dentro de nada y te olvidas en seguida de los papafritas de tus jefes. Además, hay que asumir que toda la vida tendremos uno. Salvo que tengamos los huevos de montar algo...

ana dijo...

pues yo tengo envidia de la mala malísima y no os deseo lo que siempre decía leyla en estos casos porque os quiero os adoro y os compro un loro con jaula y todo

beatrice dijo...

mañana sobre estas horas ya le habrás dicho a tu jefe la mítica frase de manu: endénporculo