lunes, 24 de abril de 2006

weekend brief


Cosas vistas/oidas/sabidas este fin de semana:

- La ministra Calvo (mi segunda ministra favorita) besando la reliquia del monasterio de
Santo Toribio de Liébana. Resulta que es el fragmento más grande que se conserva de la cruz (para más señas, es un fragmento del brazo izquierdo). Que digo yo: ¿por qué no los juntan todos y completan lo que falta con resina epoxi o algo de eso como hacen con las ánforas o estatuas antiguas? es que vengo muy sensibilizado de Grecia con lo de los restos arqueológicos.

Alguna vez leí que si se juntaban todos los trozos de cruz que hay por el mundo no cuadraba. Igual es por eso. Cuando tiraron el muro de Berlin allá por 1989 la revista Tribuna (creo) regaló trozos. Mis padres compraron un ejemplar y nos tocó un mendrugo de hormigón, sin pintadas ni nada. Para mí que era un pufo. En todo caso, si alguna vez deciden reconstruirlo, prometo donarlo.

- Los pasodobles tienen nombres tan buenos como "Soldadito español" o "Melilla española". En estos tiempos de zozobra y desmembración d'EspÁña conviene saber que el arte popular ofrece datos de la inexorable unidad patria.

- Hay gente que se presenta en tu casa a las 19.30 sin avisar y ya no se van hasta el amanecer (casi). Viene a cuento la frase que repetía mucho mi abuelo a su mujer cuando alguna visita se quedaba más de la cuenta en su casa: "Vamos a acostarnos, Lolita, que estos señores se querrán ir". Mi abuela Lola contaba que alguien a quien ella conocía tenía un abrigo colgado al lado de la puerta. Cada vez que llamaban al timbre se lo ponía y abría la puerta. Si la visita era agradable decía: "Qué casualidad y qué alegría! me pillas entrando en casa...". Si era una visita indeseada: "Qué casualidad y qué pena! me pillas saliendo. A ver si otro día podemos vernos". Y les echaba de casa sin haber siquiera entrado. Grande.

- Asistí al fatal descubrimiento y posterior mutilación/experimentación descrito por El Jardinero en su
blog. Os puedo asegurar que fue un momento duro. Es una pena que no pudiéramos retratar la cara deshecha del Jardinero al reconocer los testículos de quien creía una tierna doncella. No paraba de decir: "pero mira qué melones tiene el condenado. Qué melones. Qué melones. Será cabrón!" mientras nos ofrecía la lupa reveladora. La cosecha reducida de golpe y porrazo a la mitad. Un mazazo.

Actualización a las 16.30: había colgado esta entrada antes de comer con una imagen. Al volver he visto que ni imagen ni entrada ni ná. La subo sin imagen y, si puedo, la completaré. Era una foto de la ministra besando el cacho madera.

Actualización a las 20.38: me cagoenelputobloggerdelaspelotas, hasta estas horas no he podido colgar la entrada. Eso sí, con foto.

Actualización a las 20.43: parece que esto es lo que ha pasado. Bueeeno. pensé que lo habían capado en el curro.

1 comentario:

ana dijo...

dicho popular, tanta paz lleves como descanso dejas (bonita)